jueves, 1 de marzo de 2012

Felicidad

La juventud, ansiosa de obligaciones,
ofrece espontánea a la carga sus hombros.
No resiste. Llora de melancolía.
 
Vagabundaje, evasión, poesía,
¡caros prodigios cuando es tarde! Tarde,
se afina el aire y los pasos se vuelven
livianos.
Hoy es mejor que ayer
aunque aún no sea la felicidad.
 
Asumiremos un día la bondad
de su rostro, veremos a alguien disolver
como un humo su dolor inútil.

Umberto Saba

No hay comentarios:

Publicar un comentario